martes, 7 de octubre de 2014

¿LIBERTAD,   JUSTICIA, LEALTAD,  UNA REALIDAD?  O UNA SIMPLE  INVENCIÓN UTÓPICA DE LA HUMANIDAD

Por: Claudia Liliana Zambrano Martínez
Magister en Educación Desde la Diversidad

“En el mundo al revés, la libertad oprime: la libertad del dinero exige trabajadores presos de la cárcel del miedo, que es la más cárcel de todas las cárceles. El dios del mercado amenaza y castiga; y bien lo sabe cualquier trabajador, en cualquier lugar. El miedo al desempleo, que sirve a los empleadores para reducir sus costes de mano de obra y multiplicar la productividad, es, hoy por hoy, la fuente de angustia más universal”.    
Eduardo Galeano

“La mismidad, controladora y negadora de aquellos que considera diferentes, ha estado presente en toda la historia de la humanidad; se consolidó en la modernidad y con la defensa del capitalismo y nacionalismo, se naturalizaron guerra, genocidios, matanzas y esclavitud bajo su nombre” (Manosalva, 2011,33).   Hablar de  diversidad, igualdad y libertad nos lleva a recorrer la historia, desde diferentes miradas, tan disímiles, desemejantes, que no encontraríamos un punto de acuerdo en lo que ha significado esta trilogía conceptual para la humanidad.
“La existencia humana y la libertad son inseparables desde un principio” (Fromm,2006,58), esto presupone la existencia de la libertad como un don que se otorga al ser humano desde su nacimiento, pero  Fromm plantea, la ausencia de esa libertad, cuando ese niño o niña nace depende totalmente de sus padres, para alimentarse, para descubrir el mundo, poco a poco esa figura modelo cambia de protagonista y es la escuela, la sociedad la que moldea su personalidad, entonces el sentido de su libertad se esfuma en medio de las imposiciones sociales.


La libertad que tanto anhelamos, ha estado negada siempre, atrapados en la garras de una sociedad que manipula, que aniquila,  que arruina, que devasta; nuestra historia - y al decir nuestra es la que heredamos como ciudadanos del mundo-, narra en todos los ámbitos y épocas como el ser humano  ha cometido miles de delitos y barbaries en busca de la libertad, en este sentido el término vale la pena preguntarnos si el vocablo Libertad es solo un sarcasmo.
La Libertad es asimilada como  la capacidad que tiene el hombre para tomar sus propias decisiones, sin embargo en un mundo que siempre ha necesitado regirse por unas normas y leyes, el concepto de Libertad está asociado a otros que lo contextualizan.


Eugene Delacroix. (1830). La libertad guiando al pueblo.


Paradójicamente  la libertad está condicionada en una sociedad que necesita regularse,  porque el hecho que el ser humano pueda elegir su destino no lo exime de afectar  en este sentido  a otros. La discusión filosófica  y moral del concepto de la libertad nos plantea la necesidad de entender la libertad  dentro de la responsabilidad individual y en el contexto de una sociedad. “La libertad es una búsqueda, una construcción, incluso, un estado de ánimo” (González, M. 2012, 4)
Es así como en la película Media Noche en París, encontramos esa insatisfacción del ser humano, al igual que  sucede en la cotidianidad en el interminable camino en busca de la igualdad, la libertad y la felicidad; Woody Allen, nos presenta el sueño de un escritor estadounidense que añora la vida de los años 20; Paris se convierte en el epicentro de la gloria literaria, artística, económica que le sigue a la Primera guerra mundial y que aparentemente  representaba el fin de la barbarie humana.
En París de los años 20 confluyen  Ernest Hemingway,  Cole Porter,  Scott y Zelda Fitzgerald, Pablo Picasso,  Jean Cocteau,  Gerturde Stein,  los surrealistas Dalí, Buñuel, mágicamente el protagonista encuentra en su viaje a los años 20 la gloria de la humanidad, -quizá la misma que buscaba en su propia época la “generación perdida”-, sin embargo de la misma manera emergen entonces después de la guerra los nuevos conflictos, la insatisfacción de las nuevas naciones poderosamente emergentes.     
Sin embargo en la película,  el anhelo de los intelectuales de los años 20 es vivir en la  Belle Époque y los de la Belle Époque a su vez añoran vivir en el Renacimiento, esto nos lleva a concluir que el hombre nunca estará satisfecho con sus logros, con su vida, estas insatisfacciones son las que llevan al individuo a buscar nuevos caminos, mayormente guiados por ampliar su poder económico.  La belle Époque, quizá referido nostálgicamente como el ideal de época, “también este nombre responde en parte a una visión nostálgica que tendía a embellecer el pasado europeo anterior a 1914 como un paraíso perdido tras el salvaje trauma de la Primera guerra mundial” (es.wikipedia.org/wiki/Belle_Époque), la vida es insatisfactoria, cualquier periodo de tiempo, es triste, peor, execrable, si lo comparamos con los mundos ideales que forjamos en nuestra imaginación.
Esta película también toca el tema de la búsqueda de esa libertad individual, reflejada en la historia del personaje Gil, que se debate entre la comodidad de su estatus, su pareja, su familia, su condición de guionista, que no le satisface pero que sin embargo le otorga la posibilidad de una vida económicamente estable, pero al final su sueño como el de todos los seres humanos es tomar las riendas de su propia vida, volver a empezar, escribir lo que él siempre ha querido, para esto pasa entonces de ese mundo irreal, glorioso, perfecto a entender su verdadero papel en su realidad. La realización de su supuesto sueño le hace ser consciente de la falacia de la nostalgia.
“Equiparar igualdad con capacidad de revolucionar el mercado de los valores, del dinero, es una falacia que supo sembrar el sistema económico cuyas cosechas ya nos viene arruinando” (González, M. 2012, 1) es una realidad que se disfraza publicitariamente, la libertad directamente relacionada al crecimiento económico, al poder adquisitivo, de un individuo, de un grupo social, familiar, comunitario, de un país,  de una región, de un continente, que es estereotipado desde su nacimiento histórico, como es el caso de Latinoamérica que padece hasta nuestros tiempos, las consecuencias de  los rasgos indelebles de su tardío re-nacimiento en el mundo, “Preguntarse por lo concreto para América Latina, es avanzar en nuestros problemas, los problemas de desplazamientos sociales, los campesinos violentados, la corrupción es un tema muy concreto de América latina, el maltrato a la mujer es muy concreto, el olvido selectivo, la sordera selectiva, la violencia escolar y familiar, el pensamiento militarista, las vías, los puertos, todo es un pensamiento ingenieril-militar, y ellos son los que además pensaron el mundo latino y uno cree que es la educación, y cuando se hace el recorrido se queda medianamente sorprendido, es un continente de la desaparición forzada, es un continente de una justicia doblegada, es un continente de la libertad negada, en América Latina es muy raro que alguien le crea a la justicia, casi nadie le cree a la justicia, eso es concreto acá en América latina”. (González, M. 2011, 193)
El nuevo continente soñado para los europeos desde los albores de su “descubrimiento”, como ese paraíso que les pertenecía y pudieron explotar, y de hecho quedamos signados en ese nuevo mundo que lucha incansablemente por alcanzar el aparente desarrollo que el viejo mundo había logrado, así lo plantea García Canclini en entrevista de la revista el Clarín, por Héctor Pavón, “En América latina, la desigualdad posee bases económicas, historias, simetrías, explotaciones internas y externas. Al mismo tiempo es el resultado de discriminaciones y estereotipos que nos han fijado en un lugar de los que duermen la siesta, de los que no quieren afrontar la complejidad y la dureza del mundo tecnológico, que prefieren las relaciones familiares o de compadrazgo a la competencia económica. Esto es poco cierto, especialmente en las grandes ciudades. Sin embargo, buena parte de la configuración y la reproducción de la desigualdad en Latinoamérica es el resultado de estos estereotipos y de un acceso diferencial y desigual a los recursos de la última modernidad”.     

José Chávez Morado. (1947). Rio Revuelto

Ahora bien, ¿cómo puede un personaje cualquiera de las calles de los países latinoamericanos, soñar con la libertad económica?, si somos parte del crecimiento económico de los países industrializados, del fortalecimiento de las multinacionales, que dejaron atrás la producción nacional, y por tanto el desarrollo de lo propio, “El modo neoliberal de hacer la globalización consiste en reducir empleos para reducir los costos, compitiendo entre empresas transnacionales que no se sabe desde dónde se dirigen, de manera que los interese sindicales y nacionales casi no  pueden ejercerse. Todo esto lleva a que más del 40% de la población latinoamericana esté privada de trabajos estables y seguridades mínimas, sobreviva en las aventuras también globalizadas del comercio informal, de la electrónica japonesa vendida junto a las ropas del sudeste asiático, junto a hierbas esotéricas y artesanías locales, en los alrededores de los semáforos, en estos vastos “suburbios” que son los centros históricos d las grandes ciudades”. (García Canclini, 2001, 3).
El dominio ejercido por las grandes empresas, ha desdibujado también la posibilidad de libre expresión de los trabajadores, es así como el ideal de lucha de los sindicatos por el reconocimiento de sus derechos ha perdido vigencia en los diferentes países, estamos ante una forma económica que no deja lugar a la sublevación ni a la protesta, las formas de contratación hacen que cada vez el individuo se encuentre menos protegido  y sin posibilidad de afiliación, subyugado a trabajar más duro, sin cobrar  horas extras, y disponible en la realización de diferentes tipos de trabajos, ante la ola creciente de mano de obra más barata y mejor preparada; así lo refiere Galeano: “Más de noventa millones de clientes acuden cada semana a las tiendas Wal-Mart. Sus más de novecientos mil empleados tienen prohibida la afiliación a cualquier sindicato. Cuando a alguno se le ocurre la idea, pasa a ser un desempleado más. La exitosa empresa niega sin disimulo uno de los derechos humanos proclamados por las Naciones Unidas: la libertad de asociación. El fundador de Wal-Mart, Sam Walton, recibió en 1992 la medalla de la Libertad, una de las más altas condecoraciones de Estados Unidos” (Galeano, 2001).
Generalmente el término esclavitud, es tomado como referente de una época antigua, para referirse a ella como una forma de trabajo, nos imaginamos entonces a los antiguos egipcios construyendo las pirámides, o la cantidad de africanos y nativos usados para los trabajos pesados en América durante el periodo de la colonia,  sin embargo vale la pena preguntarnos si esa palabra tan cansada en su uso, sufrió gramaticalmente una metamorfosis hacia la palabra asalariado, término que a pesar de su  nueva  indumentaria, parece esconder la misma naturaleza, y la misma función, la de perpetuar la dependencia, la opresión, el despotismo y  el sometimiento.  
Entonces ¿cómo hablar de libertad sin están escondidas sus raíces en un sistema económico que nos domina?,La tecnología, que ha abolido las distancias, permite ahora que un obrero de Nike en Indonesia tenga que trabajar cien mil años para ganar lo que gana en un año un ejecutivo de Nike en Estados Unidos, y que un obrero de la IBM en Filipinas fabrique computadoras que él no puede comprar. Es la continuación de la época colonial en una escala jamás conocida. Los pobres del mundo siguen cumpliendo su función tradicional: proporcionan brazos baratos y productos baratos, aunque ahora produzcan muñecos, zapatos deportivos, computadoras o instrumentos de alta tecnología, además de producir, como antes, caucho, arroz, café, azúcar y otras cosas malditas por el mercado mundial" (Galeano, 2001).
Por otra parte, Rorty nos lleva al siguiente cuestionamiento: “¿sería buena idea tratar la justicia como el nombre que recibe la lealtad a ciertos grupos muy amplios, el nombre de nuestra más amplia lealtad, en vez de algo distinto de la lealtad? ¿Podríamos reemplazar la noción de justicia por la de lealtad a tal grupo (por ejemplo, nuestros conciudadanos o la especie humana o todas las cosas vivientes)?. (Rorty,  1995,  6)
¿Lealtad o justicia?, este es el dilema que plantea la obra de Coetzee, llevada al cine  “Desgracia”, aquí encontramos la historia de  David Lurie,  profesor universitario de Ciudad del Cabo Sudáfrica, cede sin temor a deseos sexuales con una estudiante, aprovechándose de su “poder académico”, esta situación se sale de las manos cuando es acusado por su conducta, él acepta los hechos sin embargo al parecer no muestra arrepentimiento, y  es entonces cuando va a vivir con su hija en una granja, allí son atacados por tres jóvenes negros, Lucy su hija debe sobreponerse para continuar con su vida, sin embargo el sufrimiento que vive es lo que lleva a David a pensar en el arrepentimiento de sus actuaciones. En esta historia se reflejan los rencores acumulados  en el  postaphartheid, y la feroz idea de hacer justicia por sus propias manos, en virtud a la  lealtad a un grupo en particular.
Los habitantes de Sudáfrica, quienes vivieron la violencia y la injusticia de  la segregación racial, ejercida por el poder dominante de una población minoritaria pero –no negra-, que pudo reducir y aniquilar los derechos de una población negra a la que ancestralmente les pertenecían esos territorios, es inadmisible pensar como en una época de aparente desarrollo en la ciencia, la tecnología, la industria, el hombre se haya despojado de su esencia humana y aún más inaceptable  la forma como los estados  propician la desigualdad social, la miseria, la desgracia, la indigencia, para favorecer los intereses de unos pocos. ¿Es acaso ese el sentido que siempre ha adquirido la palabra falsaria Libertad, en nombre de la cual se han cometido todo tipo de crímenes en el mundo?.        
Así como la idea de Libertad, Justicia y Lealtad, parecen una utopía,  vemos en Simone una recreación de nuestra realidad, Simulation One, parece ser una pequeña muestra de esa falsedad que convertimos en realidad; lo que nos muestran los medios, los dramas, los realitis, los noticieros, terminan convirtiéndose en una verdad que nos empeñamos en creer, en vivir, en comprar, así como Víctor Taranski, se idea la forma de crear un ser sin defectos, capaz de arrastrar la mirada y las emociones de muchos de sus fans, diariamente somos víctimas de esos productores, que recrean la imagen del mundo a través de lo que necesitamos oír y ver, aunque resulte increíble, sin embargo aprendemos a vivir  esta nueva realidad.                          
En este marco como sociedad seguimos reclamando el derecho a unas condiciones de paz, de vida digna, de gobernabilidad concertada en espacios participantes y de solución a ingentes demandas sociales aplazadas. La  Libertad, la justicia, la igualdad, la equidad; el reconocimiento de la diversidad, estará presente cuando seamos capaces existir con un enfoque constructivo que convoca a reivindicar los derechos humanos y los de la naturaleza.  El buen vivir es la posibilidad de crecimiento en todos los niveles, el económico, el social y por supuesto también el cultural.



BIBLIOGRAFIA
Chávez Morado, José. (1947). Rio Revuelto. Disponible en: http://finalabiertoweb.com.ar/visuales/lat_mexico.html  
Delacroix, Eugene. (1830). La libertad guiando al pueblo. Disponible en: http://www.theartwolf.com/masterworks/delacroix_es.htm
Fromm, Erich, (2006). Miedo a la libertad. Madrid: Editorial Paidós. Disponible en: http://www.enxarxa.com/biblioteca/FRIMM%20EI%20MIEDO%20La%20Libertdad.pdf     (consultado el 9 de febrero de 2012)
García Canclini, Néstor (2001). Consumidores y ciudadanos. Conflictos Multiculturales de la globalización. Editorial Grijalbo. Disponible en: http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD18/contenidos/informacion/marco/pdf/canclini_introduccion.pdf
Galeano, Eduardo (2001). Diario El País. Disponible en: http://elpais.com/diario/2001/05/07/opinion/989186409_850215.html
González González, M. (2012). Falacias de la igualdad y precariedades de la   Li-bertad. Modulo Filosofía de la Diversidad II: igualdad y libertad. Manizales. Universidad de Manizales, CEDUM.
González, González, M. (2011). Memorias. III Simposio Internacional de derechos Humanos. Realizado en Argentina 2011. ¿Qué entendemos por libertad en Latinoamérica? Promesas y posibilidades, filosofar la educación.  Disponible en. http://cedum.umanizales.edu.co/contenidos/mae_diversidad/filosofia2_pasto_ch2/criterios_conceptuales/recursos_estudio/pdf/memorias3_simposio_internacional_horizontes_humanos.pdf
Manosalva Mena, Sergio Emilio (2011). Memorias. III Simposio Internacional de derechos Humanos. Realizado en Argentina 2011. Identidad, diversidad, diferencias y discapacidad. La imposición signo-ideológica de anormalidad. Sergio Emilio Manosalva Mena. Manizales. Editorial Horizontes Humanos. Disponible en. http://www.horizonteshumanos.org/files/3_simp_memorias_iii_simposio_internacional_hoiz. (Consultado el 9 de febrero de 2012).
Pavón, Héctor. El Clarín, entrevista a Néstor García Canclini sobre la identidad latinoamericana, disponible en: http://www.gacemail.com.ar/Detalle.asp?NotaID=571
Rorty, Richard (1995). La Justicia como lealtad ampliada. Disponible en http://www.worcel.com/archivos/6/Rorty,%20Richard%20-%20La%20justicia%20como%20lealtad%20ampliada.pdf